Resistencia a la insulina y obesidad

Resistencia a la insulina y obesidad

Resistencia a la insulina y obesidad disminuyen masa muscular y ósea en adultos mayores

En quienes superan los 60 años, las consecuencias pueden ocasionar importantes cambios en su calidad de vida: la sarcopenia implica disminución de la masa muscular y ósea, ocasionando el síndrome de fragilidad en el adulto mayor.

La resistencia a la insulina y la obesidad no sólo son la antesala de la diabetes tipo II, sino también del síndrome de fragilidad en adultos mayores, condición que implica al menos una de estas características: debilidad muscular, pérdida de peso no intencionada, actividad física escasa, marcha lenta y agotamiento

la glucosa es el sustrato de energía más importante para las células del organismo humano. Se almacena en el tejido muscular y el hígado y también se procesa en forma de grasa en el tejido adiposo. La resistencia a la insulina implica respuestas defectuosas de esta sustancia en los tejidos musculares, adiposos y hepáticos.

“El principal órgano que capta glucosa desde la sangre es el músculo esquelético. Entonces si él presenta resistencia a la insulina, significa que la persona después de comer debe aumentarla, para que la glucosa sea transportada hacia los órganos. Pero si ellos son resistentes, esa azúcar no baja, lo que es una causa de enfermedad. En el caso de quienes superan los 60 años, las consecuencias pueden ocasionar importantes cambios en su calidad de vida porque la sarcopenia implica disminución de la masa muscular y ósea, ocasionando el síndrome de fragilidad en el adulto mayor”

El concepto de fragilidad en el adulto mayor no incluye la edad cronológica en su definición, siendo un fenotipo especial independiente de los años.

“La fragilidad aumenta los cambios de la síntesis proteínica relacionados con la edad y disminuye la masa muscular. Pero, ¿cómo frenar la pérdida de estos tejidos en la población? Actualmente el tratamiento es el ejercicio, ya que modula la función muscular y la de todo el cuerpo humano porque el músculo esquelético es el órgano más importante en tamaño y muchas de nuestras funciones se regulan por esta actividad, como es el caso de la glicemia, la cantidad de azúcar en la sangre”.

Pérdida de masa muscular esquelética

Se conoce como sarcopenia a la pérdida involuntaria de masa muscular esquelética que se produce con la edad avanzada. Esta condición aumenta el riesgo de caídas, lesiones y fracturas, aumentando la vulnerabilidad del adulto mayor, su dependencia funcional y discapacidad. Además, las complicaciones posteriores a una caída constituyen la sexta causa de muerte en personas de más de 65 años.

“Por este motivo, la sarcopenia es considerada uno de los principales factores de riesgo de discapacidad y muerte en la población anciana”

Explica el Dr. Enrique Jaimovich, del Centro de Estudios en Ejercicio, Metabolismo y Cáncer (CEMC) de la Universidad de Chile, realiza investigaciones para comprender estos fenómenos y frenar la pérdida y daño en el músculo esquelético.

Fuente DF Salud